





La primera quemada debe alcanzar el borde para crear piscina completa; así la cera recordará expandirse uniformemente. Si el túnel ya apareció, fórralo con papel aluminio dejando abertura arriba y enciende veinte minutos, vigilando siempre. También ayuda recortar mecha, alinear llama y evitar corrientes. Con paciencia, la superficie se nivela y la vela recupera dignidad funcional, extendiendo su vida y devolviendo esa luz pareja que tanto favorece la habitación y el ánimo.
El hollín aparece por mecha larga o combustión turbulenta. Recorta a cinco milímetros antes de cada uso y evita mover la vela encendida. Si la mecha hace hongo, apaga, enfría, retira el exceso y vuelve a encender. Limpia el vidrio con paño seco cuando esté frío. Ubica lejos de rejillas de aire y ventanas abiertas. Este mantenimiento mínimo mejora la apariencia, la respiración del espacio y la nitidez aromática, honrando tu inversión perfumada diaria.